Un retrato no solo tiene que ser bonito: tiene que revelar algo de quien lo protagoniza. Esa es la premisa de todas mis sesiones, sea un encargo corporativo o un retrato personal: entender primero qué hay que contar de esa persona, y después construir la luz para contarlo.
La luz, los ángulos y el color están pensados de antemano, y eso deja espacio para que la persona se relaje y aparezca tal como es. Trabajo igual que en mi obra de autor, adaptado a lo que pide cada encargo — porque un headshot corporativo también puede tener intención, y un retrato personal también puede ser preciso.
Headshots, retrato editorial, retrato personal — el formato cambia según el encargo, el enfoque no. Si buscas retratos para tu equipo, tu marca o un proyecto personal, hablemos.
DIEGO GÓMEZ ALONSO ©2026